miércoles, 29 de abril de 2009

Cuando las cosas se acaban...

Mientras termino de escribir este texto ella no me mira desde la cama esperando que vaya a su lado para abrazarla hasta que se quede dormida. Ni me sonríe cálidamente cuando, entre frase y frase me paro un momento a pensar en cómo seguiré mi discurso y no puedo evitar la tentación de mirarla. Tampoco noto su mirada clavada en mi cuello estudiando mis movimientos enfrascada en sus pensamientos.


Mientras tremino esta frase no la oigo remolonear en la cama diciéndome: "Jooo, ven yaaaa, quiero que estés a mi ladoo" No sonrío y no la digo "Un minuto, cariño, acabo esto y voy contigo"

No noto un escalofrío recorrer todo mi cuerpo cuando siento cómo se levanta de la cama y se acerca a mí, me abraza por la espalda y me susurra al oido que me echa de menos. Ni siquiera la escucho refunfuñar graciosamente volviendo a la cama y llamándome tardón, y señorito importante, y escritor de pacotilla, ni la veo guiñarme un ojo y sacarme la lengua cuando me doy la vuelta para decirla que no me insulte.


Mientras escribo estas lineas no escucho como su respiración se acompasa y se suaviza cada vez más hasta ser casi un murmullo rítmico inuadible al quedarse dormida encima de mi cama.


Cuando termine de escribir este texto no me levantaré silenciosamente, apagaré el ordenador y la arroparé con una manta. Cuando el punto final de esta entrada aparezca en esta pantalla tras ser pulsada la correspondiente tecla de mi teclado no pensaré en lo incómodo que estaré tumbado a su lado porque ha ocupado casi toda la cama. Tampoco pensaré en lo feliz que me hace la persona que está dormida a mi lado.



Cuando termine esta frase no tendré a nadie a quien susurrarle un sincero "Te quiero" al oido.

4 comentarios:

M; dijo...

Ven y me susurras al oido.. las palabras indicadas. Siempre estoy dispuesta a escuchar.

Vargas dijo...

¿Qué podría yo susurrarle al oido a una desconocida?

M; dijo...

No te imaginas cuanto tienes por contar.

Vargas dijo...

Sé todo lo que tengo por contar, lo que no sé es hasta donde debería contarle a alguien que ni siquiera firma con un nombre en los comentarios que me ha escrito.